domingo, 28 de diciembre de 2014

Domingos con Viú

Revista viú, Diario El Comercio, lecturas para domingos, columna de Veronica Linares, columna de Natalia Parodi

Los domingos no eran mis días favoritos, porque son lentos y por lo general no hay nada que ver en televisión. Pero mi padre comenzó a comprar el diario El Comercio y los domingos tomaron otro sentido, con el desayuno tardío, en pijama, una taza de té y la revista VIÚ.

Así comenzaba mis mañanas domingueras revisando todo lo que traía El Comercio en su edición especial del séptimo día. No suelo leer noticias trágicas, por eso escapo de los noticieros, hasta que llegué a la revista VIÚ

Me encantan los textos que me llevan a la reflexión, donde siento que me hablan de tú a tú, donde puedo encontrar un consejo que sin querer pedirlo lo necesito, artículos que me motivan a escribir algo al respecto. Y así fue que esta revista femenina se convirtió en mi refugio, en mi punto de encuentro hacía mi interior. 

Las rutinas no son buenas, porque a veces genera una costumbre de la cual al momento de despegarse puede doler, pero he entendido que esto pasa sobre todo con las personas. Pero no con una rutina donde te hace crecer, así como siento que me pasa con la columna de Veronica Linares y de Natalia Parodi. 

Es muy satisfactorio disfrutar esos momentos de lectura a solas, donde sólo tú puedes sacar conjeturas o interpretar un texto según tu criterio. Nada más lindo que iniciar tus mañanas con una buena lectura que no te atormente, si no que te motive a entenderte y entender a los demás.







viernes, 26 de diciembre de 2014

¿Qué libros regalar?

¿Qué libros regalar?, regalos para lectores, que regalo a un lector


Algunos me han preguntado que libros se puede regalar en navidad o en alguna fecha especial, en lo personal creo que cada uno tiene un género preferido o quizás, más que uno. Pero lo primero es saber algunos gustos básicos de la persona a la que se le quiere obsequiar.

Les dejo unos consejos para que tomen en cuenta:

1. Preguntar que libros a leído últimamente: si es un amigo o familiar tuyo lo más probable es que ya te haya comentado sobre algún libro que ha leído o acaba de terminar de leer, toma en cuenta este detalle para deducir que género es el que más le gusta. Además que si sabes el nombre del autor del libro que ha leído le puedes regalar la última obra de este mismo para que tenga una colección.

2. Relacionar un género literario según su personalidad: aunque a veces puede ser muy relativo, este punto puede ayudar de mucho porque si la persona a la quien quieres regalar un libro es romántica puede que le gusten las novelas, dramas o cuentos. Pero si en caso es muy extrovertido o suele ver el lado más extraordinario de todo, puede que le gusten el género fantástico.

3. Conocer a su autor favorito: un lector por lo general hablará en algún momento de la conversación con sus familiares o amigos sobre su autor favorito, entonces si prestaste atención al momento que lo mencionó estás de suerte. Porque esto te ayudará a ir a la librería y preguntar por la lista de libros de tal autor para poder elegir uno, te recomiendo elegir la última obra de ese escritor o su biografía.

4. Criterio propio: por último si no sabes ni su autor favorito, ni el género que él o ella prefiere, entonces acude a la intuición, a la frase “yo creo que le gustaría”… y cómpralo. Quizás ves un libro que te llama la atención la portada, el autor, la reseña o algún libro que tú crees que no puede faltar en la biblioteca personal de alguien.


No sé ustedes, pero la gente escasamente regala libros, quizás puedes ser tú esa excepción y quizás el más agradecido. 



martes, 9 de diciembre de 2014

Él leía para mí

pareja leyendo, amor de libros, parejas vintage, el lei para mi

La luz tenue provocaba un ambiente de paz. De esa tranquilidad que se goza y no se cuenta, solo se vive. El silencio se volvió música y bailábamos mientras nos leíamos textos asesinos de amor. Entonces supe que cuando encuentras a alguien con quien puedes estar mucho rato en “mute” y no es incómodo, quizás sea señal que estás perdiendo el tiempo, pero ganando vida. Era corto el tiempo que compartíamos, pero él prefería leer junto a mí. Y yo disfrutaba que leyéramos juntos lo que yo había escrito de los dos.