viernes, 26 de enero de 2018

Máquina del tiempo

Barranco, Playa
Creo que la vida está conformada a base de experiencias y recuerdos, los mismos, que definen la forma en cómo aprecias el día a día.

Eran las nueve de la mañana y mientras iba de prisa al trabajo, mi reproductor me hizo escuchar una canción que, con tan solo reconocerla, pude retroceder de inmediato casi catorce años.

Cada verano, mi hermana mayor y yo, íbamos a la playa de Barranco. Recuerdo que caminar por la bajada Balta, eran una de las cosas más relajantes de esa etapa. Al llegar al mar, por mi propia edad y desconsideración, corría sola casi desesperadamente para mojarme y le decía a ella, que me tome fotografías. Las dos nos divertíamos con las ocurrencias que hacíamos y es increíble cómo puedo recordar tan nítidamente esas imágenes sin necesidad de volver a ver esos videos, porque los puedo reproducir en mi mente. Entonces entiendo qué, cuando un recuerdo es realmente hermoso, el hecho de recordarlo, hace anhelar que todo vuelva a ser como antes. Que quizás, exista la máquina del tiempo y replegar los ciclos de la vida, así como se retrocede una película para darle play justo en ese momento donde fuiste tan feliz.


El presente ahora es otro. Con más responsabilidades y menos tiempo libre, pero sé que todo se puede si se quiere. Sé que mi hermana mayor y yo, volveremos a ir a la playa, quizás ya no las dos solas, pero como una vez le escribí en una carta por el día de San Valentín: “tú eres mi mejor vínculo con mi pasado, porque si quiero recordar uno en dónde fui realmente feliz, esa eres tú. El da la infancia.”

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