miércoles, 27 de diciembre de 2017

Diario de Lucia | Love, Rosie

lovie rosie, blogger, imagenes lovie rosie


Habían pasado muchos meses desde la última vez que nos vimos. Pero por fin había llegado el momento de volvernos a ver. Quería ser —al menos por esa vez— puntual, como nunca antes. Llegué a la plaza donde nos citamos, media hora antes, a pesar que me sentí algo extraña por eso, decidí esperar mientras leía un libro en la banca del parque. Me entretuve escuchando las canciones que narraban las mejores épocas a su lado, intenté ambientar el ansiado encuentro que estaba por suceder. 

Al ver el reloj, me di cuenta que Agus tenía casi 40 minutos de retraso, no quería parecer estérica, entonces seguí en la espera, justificando su tardanza con el tráfico. Estaba por la página 156 y había comenzado en la 125. Comencé a angustiarme, entonces lo llamé. Tras varias llamadas a la nada y mensajes que cambiaban de tono en cada segundo que avanzada, me fui. Pero esa parte viciosa que aún no supero —pero que estoy mejorando— de esta tóxica relación, me hacía caminar lento, como guardando esperanzas a que él llegara y se disculpara. No contestó ni una llamada. Llegaron las 7:30 PM y mientras llegaba a casa, solo deseaba que no se tratara de algo fatal.

Me liberé de la ropa que llevaba puesta, me tumbé a la cama e hice cualquier otra cosa que no sea pensar en Agus. Cuando mi mente andaba transitando entre las historias de Grey's Anatomy, sonó mi celular, era un mensaje de él que confirmaría lo que andaba pensando. No había pasado ninguna emergencia ni algo fatídico, era que —como suele pasar— no estaba listo para volvernos a ver. 

Acostumbrada a su indecisión, pero más segura de lo que no quería, aparté mi teléfono y recordé todas las veces qué, cuando sucedían cosas así hace un par de años, me desconsolaba en la idea que era yo la culpable de su inseguridad, que era yo la que ocasionaba nuestras rupturas. Quizás esta vez había sido ese ‘clavo’ que faltaba sacarme para de una vez por todas, dejar de pensar que todo ha cambiado.

No definiré a Agus de buen o mal chico, con el tiempo entendí que uno da lo que ha recibido a lo largo de su vida. Estamos hechos a base de experiencias, de situaciones que definen nuestro destino. Pero también, tenemos la capacidad de elegir, de saber, a quién quieres. Y yo, no quiero a alguien que no me suma. 



Imagen: Película Lovie, Rosie 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario