viernes, 29 de septiembre de 2017

Dopamina

blog, madres, madres primerizas, regalo divino, dopamina, serotonina, blog de mamás



Hace unos días, decidí hacer una lista de todo lo bueno que he aprendido en este año. Al terminarla, con humildad también acepté todo aquello que me falta corregir, crecer y aprender. Pero mi confianza y optimismo me motivan para saber de lo que soy capaz.

La vida nos presenta cambios repentinos que más que aceptarlos, debemos tratar de interpretar y preguntarnos: ¿qué nos quiere decir esta situación?. Yo les llamo mensajes divinos —porque creo fielmente que hay un Dios—. En esta pequeña lista, de todas las buenas cosas que rescaté que hay en mí, caí en la cuenta que la mayoría las he aprendido desde hace 1 año y diez meses, edad la que tiene mi hijo.

Sonreí con la certeza que sin duda, mi hijo ha sido en mi vida, mi salvación. No porque haya estado en la perdición, sino porque ser madre me hizo conocer una parte del amor que no conocía. Ser madre me hizo ser más consciente de vivir, menos egoista, más perseverante, más valiente, menos temerosa y más atrevida, para vivir de una manera más intensa y poder apreciar la bondad de un corazón. José Manuel es mi regalo divino, es la respuesta a mis oraciones con fervor, es la bendición de mi vida, es el dulce a mi amargura, el antídoto a mis días de baja serotonina. Mi dosis de dopamina, es la luz que más me hace brillar. Y le agradezco al universo entero y a cada constelación, por iluminar de esta forma los pasos que doy. Porque una vez que enciendes tu luz, nada ni nadie la podrá apagar.



*Tenía que poner la foto más natural posible, porque esos son los mejores momentos :)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario