viernes, 17 de febrero de 2017

14 de Febrero

primer beso, san valentín, frases de amor


Cuando no sabía casi nada sobre el “amor”, cada 14 de febrero me sentía triste porque siempre la pasaba “sola”. A los catorce años toda adolescente –o la mayoría- espera que el chico que le gusta la invite a salir o a comer algo, en mi caso para esas fechas “especiales” nunca pasó. Solo escuchaba como mis amigas me comentaban sobre los planes que tenían para ese día romántico. 

Llegó la fecha esperada por muchos y recuerdo que mi hermana tenía una cita, en casa solo quedamos mamá y yo, porque papá trabajaba ese día. Entonces la que me invitó a dar una vuelta fue mi madre. Acepté, pero en el camino esperaba que nadie viera que no había tenido una cita –sí, así de tonta era- Decidimos ir a comer y al entrar al restaurante vi a mi amiga con su enamorado, le dije a mami que ahí estaba mi compañera de clases y que iría a saludarla, pero antes de acercarme pude notar que ella estaba llorando y el chico que estaba junto a ella, miraba hacia otro lado como queriendo irse. De pronto, nuestras miradas chocaron y Lety se avergonzó, de enseguida se volteó e hizo como si no me hubiera visto. Sin insistir, seguí con mi madre y nos sentamos. 

Sin pensarlo, yo ya estaba más relajada y las risas entre nosotras iban y venían sin parar. –Tú amiga se está yendo hija, pero sola, parece que él muchacho la dejó- me dijo mi madre en lo que las dos volteábamos para ver si Lety necesitaba ayuda, salí de inmediato, pero ella ya se había subido a un carro. 
Al día siguiente le pregunté qué había pasado, y ella me contó tristemente que él había terminado con ella porque “ya no tenía tiempo para verla”. Al regresar a casa le agradecí a mi mamá por haber celebrado conmigo la amistad y el amor. Después de trece años sé qué realmente estas fechas simbólicas no importan, cuando tienes a tu lado alguien que le sume a tu nivel de felicidad. 

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