viernes, 29 de julio de 2016

Diario de Lucía | Seis de la tarde

historias de amor, frases de amor


Una tarde, a la salida del trabajo, luego de un día bueno haciendo lo que me gusta, subí al carro y como nunca, había olvidado mis audífonos. No me opuse a la idea de tener que ir casi una hora de camino sin mi terapia favorita, pero tampoco lo celebraba. Casi de pronto, subió una pareja al carro en el que iba, y buscaron asiento de dos para ir juntos, ella se mostraba tan efusiva y él tan compasivo, y sin querer, una parte de mí miraba por la ventana y la otra los contemplaba.

-Gracias por esperarme mi amor, pensé que te habías ido- dijo ella mientras lo abrazaba como a un peluche a su chico. –Te dije que te quería ver y así lo hice- le respondió él de una manera tan sincera que hasta yo me estaba enamorando. No sé por qué, justo en ese momento, en el que pasaba por un distanciamiento total, en donde mi relación estaba entre el seguir o acabar tenía que escuchar eso. Recordé las veces que a mí también me esperaban a la salida del trabajo, cuando las seis de la tarde era la hora de mis citas diarias, esos momentos que no existían los “no puedo”, aquellas tardes de invierno donde no importaba el frío. Ahora los “fríos” éramos nosotros –mi novio y yo- intentando empujar lo que hace mucho quedó estancado. Quizás soy muy negativa o quizás me opongo a los cambios, pero odio cuando dicen que las relaciones cambian con el tiempo. Me opongo a la idea que cambiar sea dejar pequeños detalles que llenaban mis días de corazones flotantes y mariposas en la panza, o es que era muy cursi o es que extraño serlo. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario