miércoles, 21 de mayo de 2014

El chico bueno

perro cachorro, pasear a un perro es dificil, patotas y yo, mi perro y yo, erase una vez asi, julia zavala

Hoy ha llovido como si hubieran abierto la regadera del cielo. Pero no por eso, no iba a sacar a mi nuevo amigo. Como todas las noches, saqué a pasear al hiperactivo de mi mascota.
Al comienzo fue un poco difícil acostumbrarme a un perro cachorro. Quizás porque los que tengo ya son pasados de años. 
Quise despejarme un momento y pasear por las temidas calles de mi barrio. Estaba todo húmedo, solitario y con un cielo rojo como si lo hubieran prendido fuego. El cielo limeño en invierno se vuelve tristón y pensativo.

Patotas quería correr pero yo no. Yo solo quería caminar e ir cantando un par de canciones para relajarme y estirar las piernas. Casi siempre lucho porque el camine a mi paso y que no se desespere por adelantarme. Pero esta vez fue distinto, no quise hacer mayor esfuerzo ni pensar en el que pasará al sacarlo. Solo le puse su correa y bajamos hacía la vereda, sin anticiparme a las cosas caminé de lo más normal y como si el hubiera intuido mi intención de dicha salida, patotas me acompañó en mi momento de reflexión tranquilo. Como si el también hubiera necesitado ese momento de silencio nocturno.

Casi a la mitad del paseo en plena lluvia me percaté de lo sucedido, sin embargo quise disimular no darme cuenta. En silencio me retracté al pensar que era casi imposible que patotas dejara de jalonearme al pasearlo. Comprendí que algunas cosas toman su tiempo, que a veces cuando más deseas algo, de tanto pensarlo todo se vuelve en tu contra. Luego de caminar unas cuadras, regresamos a casa. Le solté la cadena, lo liberé un momento para que corriera como todo un perro que es: feliz.

Al entrar a la casa le dije mirándole a esa carita de inocente y travieso que tiene: eres un buen chico patotas. 



1 comentario:

  1. me hace acordar cuando pasé por algo similiar con mi perrito. lindo post Julita!

    ResponderEliminar