viernes, 30 de septiembre de 2011

¡Ayúdanos Freud!




Casi siempre la persona que soñamos se vuelve en la ideal cuando ya no existe en el presente. Y la mujer perfecta para algunos, es a la que dejaron ir. Como el hombre perfecto para muchas, es al que un día le dijimos un no.


¡Ayúdanos Freud!


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